En el valle del Nilo, el poder político estuvo más centralizado que en Mesopotamia; ese aspecto se manifiesta en el arte. Se impuso la visión de un monarca, el Faraón, considerado de origen divino. Templos, palacios y tumbas son las grandes creaciones de la arquitectura egipcia. La piedra es el material principal de construcción; se utilizaba tallada en bloques regulares o sillares. La arquitectura egipcia es adintelada, es decir, de cubierta plana. Los volúmenes exteriores, el tamaño colosal y el adintelamiento otorgan a la arquitectura egipcia su monumentalidad característica.
Los templos estaban dedicados a las distintas divinidades, dado que eran politeístas. Las plantas de los templos egipcios son simétricas respecto a un eje longitudinal.
El acceso a los templos se hace a través de dos pilonos
monumentales, cubiertos con dintel; les sigue un patio abierto flanqueado por hileras de columnas. A continuación se halla la sala
hipóstila y al fondo la cámara dedicada a la divinidad. Los santuarios más conocidos son los situados en Karnak, Luxor y Abu-Simbel.
En Egipto existía la creencia en la supervivencia después de la muerte, hecho que confirió una gran importancia a los ritos y construcciones funerarios. Mastabas, pirámides e hipogeos son las formas que adoptaron los enterramientos. Las mastabas más antiguas eran de ladrillo; después fueron de piedra. En su interior encerraban la cámara funeraria propiamente dicha, y con el tiempo se fueron extendiendo en largos corredores y cámaras profusamente adornadas con pinturas y relieves. Las primeras pirámides fueron escalonadas; más tarde adquirieron su forma característica. Todo estaba en ellas extremadamente cuidado: la labra de los bloques de piedra, la orientación, las proporciones, l
a invulnerabilidad. Los hipogeos, excavados en la roca, son la manifestación más tardía del enterramiento monumental. El conjunto funerario más espectacular es el integrado por las pirámides de Keops, de
GRECIA
La arquitectura griega se da en el marco de la ciudad y de los santuarios.
Las ciudades griegas no responden, en general, a un plan urbanístico preestablecido, sino que se pliegan al terreno y se desarrollan de forma un tanto caótica.
Sin embargo, en el siglo VI a.C., Hipodamos de Mileto reconstruye la ciudad de Mileto, tras ser destruida por los persas, siguiendo un plan que ha dado lugar a la que denominamos planta hipodámica, que se difunde en el período helenístico.

Toda ciudad griega tiene un ágora o plaza en la que se desarrolla buena parte de la vida pública de los hombres griegos; las mujeres de las clases altas vivían confinadas en las casas.
Los edificios más significativos de la arquitectura griega son los templos y los
teatros.
Los templos griegos estaban situados en la zona sagrada de la ciudad (temenos), a veces en el interior de un recinto elevado y fortificado, la acrópolis, a la que se accede por una escalinata monumental (propileos) y también en los santuarios.
La planta deriva del mégaron micénico, es rectangular y simétrica respecta de un eje longitudinal; consta de pronaos (vestíbulo), naos o cella (recinto cerrado en el que se sitúa la estatua de la divinidad homenajeada y opistodomos.
La magnificencia de algunos templos griegos, como el Partenón de la acrópolis de Atenas, no es prototípica, todo lo contrario: los templos griegos suelen ser pequeños (Tesoro de los Atenienses en Delfos o el templo de Atenea Niké en
Respecto al alzado (soportes y cubiertas), los templos griegos se construyen siguiendo los denominados órdenes, es decir, una determinada combinación de los elementos que sustentan o de los que son sustentados. Los órdenes son tres: dórico, jónico, y corintio. La arquitectura griega es siempre adintelada.
El Partenón es de orden dórico, el Erecteion y el templo de Atenea Niké, del jónico. Los tres templos se hallan dentro del recinto de
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